viernes, 11 de mayo de 2018

Orando Por Ti y tu Prójimo


Versículo Para Memorizar:
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales. Efesios 6:12.



Orando por la Gente

Cuando Jesús vio a una muchedumbre. No se enojó, más bien los vio como ovejas desamparadas y dispersas. Jesús tuvo compasión de ellos y pidió a sus amigos, los discípulos que orasen que Dios levantara obreros que les ayudarán. Mateo 9:35-38

Porque oramos por los  Perdidos


Dios está totalmente comprometido a la salvación del ser humano. De hecho está mucho más comprometido que nosotros. El lo ha prometido en su Palabra.


 

 


 


Ya que sabemos cuan comprometido y determinado es Dios mismo, podemos orar en el nombre de Jesús con pasión, perseverancia, insistencia y con una confianza absoluta pidiendo, "Venga tu reino, hágase tu voluntad como en el cielo así también en la tierra. Amen".

Entonces ¿Cómo Deberíamos Orar?

Aunque sabemos que Dios quiere que la gente se salve, todavía es muy necesario que oremos, y a menudo, con una pasión considerable, con entusiasmo y con perseverancia. ¿Qué debemos orar? 

Primero, Debemos Orar Por Nosotros
 
·      Que nuestras mentes se abran a lo que significa estar perdido, Apocalipsis. 20:11.
·      Por compasión al perdido, Lucas 19:10.
·      Que Dios nos abra puertas. 1 Corintios. 16:9, 2 Corintios 2:12, Hechos 14:27, Col. 4:3, Apocalipsis 3:8.  
·      Que tengamos sensibilidad a la voz de Dios, Hechos 8:26 en adelante.
·      Que tengamos sabiduría porque las oportunidades a menudo nos vienen donde no las esperamos; Santiago 1:5.
·      Por coraje(valentía), Efesios. 6:19, Hechos 4:29.  
·      Que el Espíritu Santo tenga libertad de traer convicción, Hechos 1:8.
·      Que tengamos palabras guiadas por el Espíritu, Isaías 59:21, Jeremías 1:9.
·      Que tengamos una mentalidad de crecimiento y de cosecha en estos días, Mateo 13:1-23, Isaías 53:10-11. 

Siempre Debemos Orar Por La Gente

Oración es una expresión de amor. La oración más sensible captura los anhelos de Dios y se repite con palabras. Pablo nos guía cómo orar por la gente en 1 Timoteo. 2:1-3. "Así que lejos sea de mí que peque contra Jehová cesando de rogar por vosotros." 1 Samuel 12:23

Oración Es Guerra Espiritual

Aunque el dios de este siglo, Satanás, ha cegado la mente de los incrédulos, la oración la abrirá, y hará que vean al Señor y sean rescatados del poder de Satanás, perdonados por Dios, y añadidos a su pueblo. 2 Corintios. 4:4, Hechos 26:18. Debemos orar contra la obra de Satanás quien detiene a los obreros, al dinero y materiales que son necesarios para avanzar el evangelio. Efesios. 6:12. De hecho tan firme es su agarre que Jesús dijo que deberíamos pedir a Dios que enviara  obreros a la cosecha. Aquí la palabra traducida como enviar es Empujar y esta es una palabra fuerte. 2 Corintios. 2:11; Mateo 9:38.

Dios Contesta La Oración.

La Biblia dice que la iglesia primitiva se dedicó a la oración y Dios agregó a diario su número. Sus líderes consideraron que la oración y la palabra eran muy importantes y en consecuencia el número de discípulos nuevos aumentó rápidamente. Hechos 2:42,47; 6:4-7. Si oramos según la voluntad de Dios, entonces la respuesta es segura.. 1 Juan 5:14-15, Marcos 11:24, Mateo. 18:19 y 7:7, Jeremías 33:3. 





Lectura Bíblica Diaria:


  •   Lunes:  Ezequiel capítulo 34.
  •   Martes: Apocalipsis 20:11; 3:8
  •   Miércoles: Lucas 19:10
  •   Jueves: Mateo 6:9
  •  Viernes: 1 Tesalonicense 5: 17
  •   Sábado: Hechos 8:26, 14:27 
  •  Domingo: Juan 16:24; Lucas 18:1

lunes, 13 de marzo de 2017

La Imposición De Las Manos



Lea Esto En La Biblia


Lunes:  Deuteronomio 34
Martes :  Marcos 5:23; 6:5; 8:23-25; 16:18;
Miércoles: Lucas 4:40; 13:13;
Jueves: Hechos 9:12-17; 28: 8-9,
Viernes: Santiago 5:14-16.


Un Versículo Para Memorizar:
Y cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo, y ellos hablaban en lenguas y profetizaban. Hechos 19:6
Medita Sobre Este Versículo:
Éxodo 31:1-6
El Minuto que Cambia el Mundo:
Ora esta semana por la antigua Yugoslavia hoy  Serbia,  Montenegro, Bosnia, Croacia, Macedonia y Eslovenia. Hay sufrimiento y tensiones intensas. Los cristianos evangélicos son poco. 

En Hebreos 6:1-2 el autor dice que hay seis cosas básicas que cada creyente, por muy joven en la fe que sea, necesita entender, antes de seguir adelante a la madurez.



1.     Arrepentimiento
2.     Fe en Dios
3.     Instrucciones sobre bautismos
4.     La imposición de manos
5.     La resurrección de la muerte
6.     Y el juicio eterno.


La imposición de las manos es una de ellas, y esto explica porqué es algo que se ve a menudo en las reuniones de oración y en los cultos. Las explicaciones de los otros fundamentos de nuestra fe se encuentran en parte diferentes del curso.

1. ¿Qué Es La Imposición De Manos?
Puedes decir que la imposición de manos es un acto de servicio de uno a otro que se produce cuando una persona pone su mano o ambas manos sobre el cuerpo de otra persona por un propósito definido espiritual. Normalmente la persona que recibe la imposición de manos recibirá oración o una profecía en el mismo tiempo. Es normal que veas que varios creyentes se juntan alrededor de alguien que tiene necesidad y todos pondrán sus manos encima y oran en su favor.

2. ¿De Donde Viene Esto En La Biblia?
De hecho, la imposición de las manos es una de las bendiciones más antiguas que hay. Se sabe que tomó lugar desde el principio de la historia del pueblo de Dios. 

3. ¿Qué significaba en el Antiguo Testamento la Imposición de manos?
a. Una Separación Hacia la Muerte
En el Antiguo Testamento los sacerdotes pusieron sus manos en las cabezas de un animal con el fin de transferirle el pecado de la nación antes de que se sacrificara.
Éxodo 29:10; 29; 15; 19; Levítico 1:1-5; 4:15; 8:4; 8:18; 22; 16:21; 24:14. Números. 8:12; 2 Cronicas.29:23.
b. La Impartición De Bendición Profética
Jacob impartió una bendición profética final a sus nietos, Efraín y Manases, por oración y la imposición de las manos, Génesis 48:14.
c. Para Comisionar A Un Líder
Moisés puso sus manos en su ayudante Josué con el fin de impartirle autoridad y sabiduría como el líder nuevo del pueblo de Dios. Deuteronomio 34:9; Números 27:15-23; Josué 1: 16-17; Números 8:10; 27:23.

 4. ¿Qué significado tiene en el Nuevo Testamento?
a. Para Impartir Sanidad
Jesús impartió la sanidad por la imposición de las manos. Era normal que los ancianos ungieran a un enfermo con aceite, impusieran sus manos y oraran por sanidad. Cada creyente puede hacer lo mismo.
Marcos 5:23; 6:5; 8:23-25; 16:18; Lucas 4:40; 13:13; Hechos 9:12-17; 28: 8-9, Santiago. 5:14-16.
b. Para Impartir Una Bendición
Le gusto a Jesús impartir la bendición de Dios a los niños pequeños. Mateo 9:13-15; Marcos 10:13-16.
c. Para Impartir La Paz
Jesús puso su mano encima de Juan y dijo, "no tengas miedo," Apocalipsis. 1:17.
d. Para Impartir El Espíritu Santo
Creyentes y sus líderes igual practicaban la impartición del bautismo del Espíritu Santo por la imposición de las manos. Hechos 8:14-24; 9:10-17; 19:6.
e. Para Impartir Dones Espirituales
Los dones de la gracia de Jesús fueron transmitidos por el Espíritu de Dios por medio de la imposición de manos. 1 Timoteo 4:14; 2 Timoteo 1:6; Romanos 1:11.
f. Para Enviar Misioneros
En Hechos 13: 1-4 Pablo y Bernabé son apartados a la obra misionera por la imposición de las manos, así recibieron una unción especial para llevar a cabo ese trabajo.
g. Para Autorizar Obreros En La Iglesia
Los apóstoles comisionaron a los siete administradores de la iglesia en Hechos 6:1-6, para que se separaran a la obra práctica siendo ya hombres de fe.
¿Cuando Impones Las Manos?
Hay que tomar un tiempo adecuado y mucho cuidado antes de poner manos en obreros, ministros o misioneros nuevos. La imposición de las manos es la última parte y la fase más pública de un proceso de selección ante el Señor. Claro que no quieres escoger una persona indebida, quien podría traer ruina y división a la iglesia. 1 Timoteo 5:22.
5. ¿Qué Pasa Cuando Se Imponen Manos?
No estamos hablando de un ritual o una ceremonia que ocurre en una iglesia. Sería esto nada más que imponer manos vacías encima de cabezas vacías. No tendría valor alguno y faltaría la aprobación de Dios. Cuando los líderes o creyentes ponen manos en alguien es porque desean que Dios permita que su Espíritu y su gracia fluyan por sus manos en un tiempo de ministerio dirigido por el Espíritu Santo. Deuteronomio 34:9.
6. Da Atención A Quien Pone Manos En Ti
Porque la transmisión que se produce durante la imposición de manos es tan real, y tan poderosa, y porque el Espíritu Santo no es el único espíritu que se puede transmitir; fíjate bien en la persona que quiere imponer sus manos en ti.
No debes dejar que alguien que se haya metido en lo oculto o esté pecando libremente te ministre porque podría ser una impartición de un espíritu malo, que te perturbará la vida.
Ora rápido en el silencio de tu corazón pidiendo discernimiento, Nehemías 2:4 y rápidamente evalúa el carácter de la persona que quiere poner manos en ti. Si dudas, atentamente dile que gracias pero prefieres que no.
7. ¿Como Impones Las Manos?
No puede ser que sea más simple porque solo tienes que ser un instrumento de la bendición de Dios a la persona. El Espíritu Santo se encargará de hacer todo usando el vehículo de tu amor, tu disposición, tu oración y el interés de la persona de recibir la bendición de Dios en su vida.


domingo, 10 de julio de 2016

¿Te gustaría conocer a Dios personalmente?

Los siguientes cuatro principios te ayudarán a descubrir cómo conocer a Dios personalmente y cómo experimentar la vida abundante que Él prometió.

1. Dios te ama y te creó para conocerlo personalmente y experimentar Su amor.

(Las referencias deberán ser leídas preferentemente en la Biblia, siempre que sea posible.)

Dios ofrece amor
 
“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16)

Dios ofrece vida
 
“Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.” (Juan 17:3)

¿Qué nos impide conocer a Dios personalmente?


2. El hombre es pecador y está separado de Dios, por lo tanto no puede conocerlo personalmente ni experimentar Su amor.

El hombre es pecador
 
“Todos han pecado y están privados de la gloria de Dios...” (Romanos 3:23)

El hombre fue creado para tener compañerismo con Dios; pero debido a su voluntad terca y egoísta, escogió su propio camino y su relación con Dios se interrumpió. Esta voluntad egoísta, caracterizada por una actitud de rebelión activa o indiferencia pasiva, es evidencia de lo que la Biblia llama pecado.

El hombre está separado de Dios
 
“Porque la paga del pecado es muerte...” [o sea separación espiritual de Dios] (Romanos 6:23)

Dios es santo (libre de toda maldad y perfecto en comportamiento y actitud) y el hombre es pecador (no vive de acuerdo al propósito para el cual fue creado). Un gran abismo los separa. La imagen muestra como el hombre está tratando continuamente de alcanzar a Dios a través de sus propios esfuerzos, tales como vivir una buena vida, la filosofía o la religión, pero siempre falla en su intento.

El siguiente principio explica la única manera de cruzar este abismo.


3. Jesucristo es la única provisión de Dios para el pecado del hombre. Sólo a través de Él podemos conocer a Dios personalmente y experimentar Su amor.

Él murió en nuestro lugar
 
“Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.” (Romanos 5:8)


Él resucitó de entre los muertos
 
“Cristo murió por nuestros pecados…fue sepultado…resucitó al tercer día según las Escrituras…se apareció a Cefas, y luego a los doce. Después se apareció a más de quinientos…” (1 Corintios 15:3-6)


Él es el único camino a Dios
 
“Yo soy el camino, la verdad y la vida,” le contestó Jesús. “Nadie llega al Padre sino por mí.” (Juan 14:6)


Este diagrama ilustra que Dios ha cruzado el abismo que nos separa de Él, al enviar a Su hijo, Jesucristo, a morir en la cruz en nuestro lugar para pagar la condena por nuestros pecados.
No es suficiente conocer estas verdades…


4. Debemos individualmente recibir a Jesucristo como Salvador y Señor; sólo así podremos conocer a Dios y experimentar Su amor.

Debemos recibir a Cristo
 
“Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios.” (Juan 1:12)


Recibimos a Cristo mediante la fe
 
“Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte.” (Efesios 2:8-9)


Recibimos a Cristo por medio de una invitación personal
 
Cristo dice: “Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré…” (Apocalipsis 3:20)


El recibir a Cristo significa volverse a Dios, abandonando nuestra vida egocéntrica (arrepentimiento), confiando en Cristo para que venga a nuestra vida y perdone nuestros pecados. De esa manera podrá hacernos la clase de personas que Él quiere que seamos. Tan sólo estar de acuerdo intelectualmente no es suficiente. Ni es suficiente el tener una experiencia emocional. Se recibe a Cristo por fe, como un acto de nuestra voluntad.

¿Cuál círculo representa tu vida?
¿Cuál círculo te gustaría que representara tu vida?

A continuación se explica cómo puedes recibir a Cristo:


Puedes recibir a Cristo ahora mismo por fe, mediante la oración (orar es hablar con Dios).

Dios conoce tu corazón y no tiene tanto interés en tus palabras, sino más bien en la actitud de tu corazón.
La siguiente oración se sugiere como guía:

“Señor Jesús, te quiero conocer personalmente. Gracias por morir en la cruz por mis pecados. Te abro la puerta de mi vida y te recibo como mi Salvador y Señor. Gracias por perdonar mis pecados y darme vida eterna. Toma el control del trono de mi vida. Hazme la clase de persona que Tú quieres que yo sea.”

¿Expresa esta oración el deseo de tu corazón?

Si es así, haz esta oración ahora mismo y Cristo entrará a tu vida tal como lo prometió. A través de Su poder comenzarás a experimentar la clase de paz, control y abundancia que sólo Él puede dar.


Tenemos más Bendiciones, Puedes Seguir Aprendiendo más acerca de tu nueva naturaleza aqui:  ¿Conocer más acerca del amor de Dios?

Esta es una versión de Las Cuatro Leyes Espirituales, escritas por Bill Bright. Copyright © 1965, 1968, 1996, CRUZADA ESTUDIANTIL PARA CRISTO, Inc. Todos los derechos reservados

miércoles, 13 de julio de 2011

Buscando la Recompensa de Dios

Mateo 6:1-4, No dar para ser vistos de los hombres



Introducción.

A. En el cap. 6 Jesús sigue explicando la justicia que es mayor que la de los escribas y fariseos. Jesús les acusa de hipocresía (Mat. 23) en su servicio a Dios. Debemos escuchar con atención tales advertencias.

B. Mat. 6:1-18 se dirige al propósito de servir y adorar a Dios. ¿Qué nos mueve? ¿Por qué servimos a Dios? ¿Para ser vistos de los hombres?

C. Jesús siempre tenía que enseñar sobre la cuestión del propósito la sirve a Dios. Continuamente estaba rodeado de multitudes, pero ¿por qué le buscaban? ¿para obtener panes y peces? ¿con propósito político? ¿por curiosidad? ¿Cuántos de los que le seguían eran sinceros?

D. El mismo problema existe hoy en día. ¿Por qué asiste la gente a alguna iglesia? ¿con fines sociales? ¿para divertirse? ¿porque les gusta a ellos los miembros o el predicador? ¿habrá ventajas económicas? ¿para agradar a la familia? ¿para apaciguar la conciencia? ¿para adorar a Dios en espíritu y en verdad?

E. La Biblia no solamente nos enseña lo que debemos hacer, sino también nos enseña los propósitos con los cuales debemos obedecer. Si no obedecemos con propósito correcto, nuestra obediencia no es aceptable a Dios.

F. Por lo tanto, debemos examinarnos con cuidado (2 Cor. 13:5), porque no basta con ofrecer el servicio y culto a Dios que son correctos en cuanto a forma, sino que también debemos servir y adorar a Dios con corazón limpio (Mat. 5:8; Jn. 4:24).

I. Mateo 6:1, "Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos". "Cuidaos de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos" (BAS).

A. Mat. 5:16, "Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos". Alumbramos nuestra luz cuando hacemos buenas obras. La gente se da cuenta de lo que hacemos. Pero el propósito nuestro es para que Dios sea glorificado.

B. Pero el propósito de los hipócritas era distinto. Aunque profesaban ofrecer servicio a Dios, en realidad querían obtener gloria para si mismos, y no para Dios. En esto eran falsos ("hipócritas"). Querían llamar la atención de la gente a su acto de dar a los pobres, que la gente se diera cuenta de la generosidad de ellos. Querían ser "alabados" por la gente (que la gente dijera, "¡Qué generosos y piadosos son estos hombres!"). La recompensa que buscaban era el honor, la admiración y la alabanza de la gente. Profesaban servir a Dios, pero no buscaban la aprobación de Dios.

C. Juan 5:44, "¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único". Este texto describe perfectamente la actitud de los "hipócritas" (Mat. 6:2).

D. Gál. 1:19, Pablo no tenía esa actitud. "Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo". Es probable que los oponentes de Pablo le acusaban de querer congraciarse con los hombres, pero Pablo era el esclavo de Cristo. Dijo, "De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús" (Gál. 6:17). Como el esclavo llevaba el nombre y el emblema de su dueño grabados en su cuerpo a hierro candente, así también las cicatrices en el cuerpo de Pablo daban evidencia viva de sus sufrimientos por Cristo. Era prueba convincente de que Pablo era el esclavo de Cristo. Siendo tan obviamente el esclavo de Cristo, ¿cómo, pues, podía servir a los hombres y buscar el favor de ellos?

II. Mateo 6:2, "Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres". (No solamente querían ser "vistos", sino también "alabados").

A. La "trompeta" se refiere a cualquier medio de publicidad (ahora sería el periódico, la radio, etc., o el mismo púlpito).

B. Jesús se refiere en Mat. 6:1-18 a tres servicios (ayudar al necesitado, orar, y ayunar), pero lo que El dice aquí tiene aplicación en todo nuestro servicio a Dios.

C. Nunca termina este problema, porque hay peligro para todos los que ofrecen servicio a Dios. Por ejemplo, en las publicaciones de los hermanos liberales hay listas de los que contribuyen a sus instituciones, escuelas, asilos para niños o para ancianos, casas de publicación, y a varias iglesias patrocinadoras. Aun tienen categorías de reconocimiento ("clubs" de contribuyentes), según la cantidad de las ofrendas. Las escuelas para predicadores contribuyen mucho a este mal. Los egresados llevan títulos (por ejemplo, "Misionero", véase Mat. 23:7, 8) y "cartones" (diplomas) que los elevan sobre los demás. Ya son predicadores profesionales. Es probable que un día se llamen "Reverendo", como ya se practica entre las denominaciones (1 Sam. 8:5).

D. Sin embargo, es necesario que también los que nos oponemos a estas innovaciones estamos en peligro. Hay gran peligro de que los ancianos, diáconos, maestros, directores de cantos como también los miembros que cantan bajo su dirección, y sobre todo, los predicadores caigan en este error. Es fácil caer en la tentación de predicar, orar, cantar, etc. para impresionar a los miembros, y para que nos alaben. Hay miembros de la iglesia que alaban mucho a los directores del culto (al director de los cantos, al predicador, aun al hermano que dirige la oración) y ¿qué hermano rechaza las palabras de alabanza? Hay peligro de que nos engañemos diciendo, "Quiero que me aprecien", cuando en verdad simplemente queremos nuestra "recompensa" (ser alabados por ellos).

III. Mateo 6:2, "De cierto os digo que ya tienen su recompensa".

A. La recompensa es una gran motivación para todos. ¿Quién no busca la recompensa? Aunque la salvación es por gracia, Cristo habla mucho de la recompensa que nos espera (Mat. 5:1-12; 10:41; 25:34-46, etc.). A muchos "Evangélicos" no les gusta hablar de recompensa. Insisten en que la salvación es por "la gracia sola", y no se sienten muy cómodos cuando hablan de recompensa. Les parece un poco conflictivo, porque creen que la recompensa tiene que ver con merecer la salvación, Pero no hay ningún problema para los que predican el evangelio verdadero. Hay castigo para los injustos, y hay recompensa para los justos.

B. Sin embargo, algunos quieren su recompensa ahora; por eso, quieren ser alabados por los hombres. Dice Jesús, "ya tienen su recompensa". Ya son pagados; ya han recibido la totalidad de su pago. No reciben solamente la mitad de su recompensa ahora, para esperar la otra mitad de Dios en el día final, porque no habrá "otra mitad" de recompensa. Compárese Luc. 6:24, "Mas ¡ay de vosotros, ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo!" Como dijo Padre Abraham al rico (Luc. 16:25), "Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida", es decir, ya recibió todo.

C. Si profesamos servir a Dios, pero con los ojos puestos en los hombres (para ser alabados por ellos), estamos sirviendo a los hombres, y los hombres tienen que pagarnos. Cuando ellos nos alaban, ya estamos pagados.



D. Si buscamos la alabanza de los hombres, Dios no nos pagará porque no le estamos sirviendo a El. Hacemos burla de Dios si profesamos servirle cuando el corazón está en la recompensa de los hombres. Dios solamente recompensa a los que le sirven a el "en secreto" (es decir, un servicio sincero de corazón singular que es para agradar a Dios y no a los hombres).

E. La recompensa que se recibe de los hombres no se puede comparar con la recompensa de Dios porque la recompensa de los hombres no es confiable. Es muy caprichosa, porque los hombres son inconsecuentes, inconstantes, no confiables, y cambiables. Lo que les agrada hoy no les agrada mañana. Recuérdese el ejemplo de la alabanza que Jesús recibió durante la entrada triunfal (Mat. 21:9). Al entrar Jesús en la ciudad algunos decían "Hosanna al Hijo de David! pero durante la misma semana algunos decían "¡Sea crucificado!" (Mat. 27:22). Pablo fue alabado (adorado) por los de Listra, pero en poco tiempo fue apedreado por los mismos (Hech. 14:11, 19). Así es la alabanza de los hombres. Por lo tanto, los que buscan su recompensa ahora, es decir, quieren ser alabados por los hombres, pueden perder su recompensa aun ahora, como también después.

IV. Mateo 6:3,4 "Mas cuando tu des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público". (La Biblia de las Américas omite las palabras "en público" en los vers. 4, 6, 18. No aparecen en los manuscritos más antiguos y confiables).

A. "Tu izquierda ... tu derecha". Recuérdese que Jesús habla del corazón, del propósito de la persona que sirve a Dios. La mano izquierda no tiene su propia mente. Muchas veces Jesús emplea lenguaje figurado para dar más énfasis a cierta enseñanza.

B. No perdemos la recompensa de Dios simplemente porque otros saben de nuestras buenas obras. No hay pecado en que otros sepan de nuestra obediencia a Dios. Por lo contrario, Mat. 5:16 dice que cuando otros observan nuestras buenas obras glorifican a Dios. El Nuevo Testamento publica la obediencia de varias personas en Hechos de los Apóstoles, y publica las buenas obras de varias personas: Mar. 12:41-44; Hech. 9:36-39; Rom. 16:1,2; 1 Cor. 16:15,16, etc. Por lo tanto, sabemos que no es malo que otros sepan de nuestras buenas obras. Tampoco es malo que nosotros alabemos las buenas obras de otros. En la iglesia, en el hogar y en otras relaciones y actividades podemos alabarnos los unos a otros sin pecar y sin buscar la gloria el uno del otro. Sin embargo, tantos los que alaban como los que se alaban deben tener mucho cuidado del corazón, para que la gloria sea para Dios. ¿Por qué alabó Pablo a ciertas iglesias e individuos? (1 Cor. 16:15, 16; 2 Cor. 8:1, 11). Para estimularnos a imitar las buenas cualidades y buenas obras de los fieles.

C. Pero recuérdese que siempre hay mucho peligro cuando alabamos los unos a los otros. Debemos examinarnos constantemente (1 Cor. 11:31; 2 Cor. 13:5) y siempre buscar la aprobación (y recompensa) de Dios en lugar de la recompensa de los hermanos. Debemos preguntarnos con toda sinceridad, "¿Por qué voy a las reuniones de la iglesia? ¿Por qué predico? ¿Por qué quiero dirigir los himnos? etc. Está bien que otros nos alaben, pero ¿cómo nos afecta tal alabanza? Lo importante es que nosotros sirvamos al Señor y no a los hombres. Véanse Efes. 6:5-9; Col. 3:23-25.

D. El Padre nos recompensará. El lleva las cuentas y sabe todo, aun los pensamientos del corazón. Heb. 6:10, "Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra". Ecles. 12:14, "Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea BUENA o sea mala".

E. Las bienaventuranzas. Después de cada una de las bienaventuranzas, Jesús promete una bendición ("verán a Dios", "vuestro galardón es grande en los cielos", etc.).

F. Rom. 2:16, "en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio".

martes, 24 de mayo de 2011

Rompiendo Las Maldiciones Parte No 1.

El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto fue manifestado el Hijo de Dios: para deshacer las obras del diablo. 1 Juan 3:8.


A veces hay problemas en nuestras vidas, familias e iglesias que resisten cualquier respuesta natural o espiritual, y no sabemos el porque. Si pasa esto en tu vida siempre recuerda que Dios ha dicho que quiere bendecirte con el gozo de disfrutar exaltación, salud, victoria, prosperidad y su favor. En Deuteronomio 28, vemos la causa de las maldiciones en la vida de las personas.

Las señales seguras de una maldición son; frustraciones continuas por no llegar a las bendiciones que Dios ha prometido; confusiones; chocando contra una barrera invisible que impide progreso; sufriendo personalmente o en la familia un mal repetido que ocurre cada cierto tiempo o de generación en generación. Deuteronomio. 28:14-68.

Señales de Maldición:

• Una vida llena de accidentes. Deuteronomio 28: 28,29
• Una pobreza irrompible. Deuteronomio 28: 17, 29, 47-48
• Fracasos vez tras vez. Deuteronomio 28: 38.
• Historia de suicidios o muertes inesperadas. Josué 6:26, 1 Reyes 16:34
• Humillación. Deuteronomio 28:25-44.
• Fracaso en matrimonio, familia, enfermedades de la mente o emociones.
Deuteronomio 28: 34, 20, 28, 65, 30, 41.
• Una enfermedad repetitiva o hereditaria. Deuteronomio 28: 21, 22, 27, 35, 59, 61.
• Vivir bajo opresión regular.Deuteronomio 28: 33.